No sé qué va a pasar mañana.”
“Me cuesta dormir, todo me estresa.”
“Siento que mi vida está en pausa, esperando una noticia, una aprobación, una decisión...”
Estas son palabras que he escuchado en voz baja, con lágrimas en los ojos, o con un suspiro contenido en el pecho. Trabajo con muchas personas que, como yo, dejaron su país de origen buscando estabilidad, oportunidades o simplemente una vida más segura para su familia. Pero en los últimos años, he notado cómo la ansiedad ha crecido, no solo por las historias individuales, sino también por el contexto social y político en el que vivimos.
Cambios en políticas migratorias, discursos de odio, procesos que se retrasan sin explicación, o noticias que nos sacuden incluso antes de terminar el café… Todo esto impacta. Y mucho. Por eso quise escribir este blog, como una forma de validar lo que estás sintiendo y compartir algunas herramientas prácticas que han ayudado a muchas de las personas que acuden a mi consulta, y que también aplico en mi vida.
Migrar no es solo cambiar de país. Es reconstruirse desde cero. Es aprender a confiar otra vez, en otro idioma, en otras reglas, en otra rutina. Y cuando a todo eso le sumamos el miedo constante a la incertidumbre migratoria, la separación familiar, o la posibilidad de que lo que hemos construido se vea amenazado… el sistema nervioso simplemente no descansa.
Lo veo a diario en consulta: personas que me dicen que están agotadas aunque no hayan hecho nada “difícil” ese día. Que sienten una presión en el pecho, que no logran desconectarse, o que viven pendientes del correo o del teléfono, esperando “esa” noticia.
Los síntomas más comunes que aparecen son:
La buena noticia es que hay formas de manejar esta ansiedad, incluso si el entorno no cambia de inmediato.
Aquí te comparto algunas estrategias simples que uso con mis pacientes (y que también aplico en mi propia vida):
Aunque quisiéramos, no podemos decidir cómo o cuándo avanzan los trámites, pero sí podemos elegir:
Hacer una lista de lo que está dentro y fuera de nuestro control puede ser un ejercicio liberador.
La mente ansiosa tiende a irse al peor escenario (somos expertos en eso). Pero eso no significa que ese escenario sea real.
Una herramienta que usamos en terapia cognitivo-conductual es preguntarnos:
Aprender a hablar con uno mismo desde la compasión es clave para regular la ansiedad.
No necesitas tener todo bajo control para encontrar momentos de estabilidad.
A veces, el cuerpo necesita saber que estás a salvo hoy, ahora. Puedes lograrlo con cosas pequeñas:
Escuchar una canción que te conecte con tu lugar, persona o memoria segura.
Estoy preparando con mucho cuidado un workbook gratuito, pensado especialmente para personas que, como tú y como yo, viven ansiedad relacionada con procesos migratorios, cambios políticos o la experiencia de estar lejos de casa.
Este recurso fue creado a partir de lo que muchos de mis pacientes me han expresado: la necesidad de tener algo entre sesiones, o el deseo de contar con herramientas prácticas cuando no es posible asistir a terapia con la frecuencia que se quisiera.
Estará disponible en mi página web en pocas semanas, y podrás descargarlo para usarlo a tu ritmo, solo/a o como parte de tu proceso terapéutico.
Incluye:
✅ Ejercicios basados en terapia cognitivo-conductual (CBT)
✅ Espacios para procesar emociones y pensamientos difíciles
✅ Técnicas de respiración y regulación emocional
✅ Recordatorios visuales para reconectar contigo mismo/a
✅ Actividades sencillas para momentos de crisis o para cultivar calma día a día
Si sientes que este material puede ayudarte o acompañarte, te invito a estar pendiente. También compartiré otros recursos que pueden ser útiles para ti o para alguien que quieras apoyar.
Sé que muchas veces no es fácil poner en palabras lo que sentimos cuando vivimos lejos de nuestro país de origen, de nuestra cultura, de nuestra gente, de lo que nos era familiar.
Sé lo que es despertarse con ansiedad y aun así seguir… por un sueno, por los hijos, por los papás que están lejos, por uno mismo.
No escribo esto como alguien que tiene todas las respuestas, sino como alguien que también ha tenido que hacer espacio para el miedo, el duelo y la esperanza al mismo tiempo.
Si estás pasando por un momento difícil, o simplemente te sientes cansado/a de tanta incertidumbre, quiero que sepas que no estás solo/a.
Aquí hay un lugar donde puedes respirar. Donde no necesitas explicarlo todo para que te entiendan.
Gracias por confiar. Gracias por llegar hasta aquí.
Con cariño,
Paola
